Elvis, el perro de mi padre, y floki, mi querido gato han cruzado el puente del arco iris, corred libres… os echare de menos….


Un lugar donde recordar a nuestras queridas mascotas..
Elvis, el perro de mi padre, y floki, mi querido gato han cruzado el puente del arco iris, corred libres… os echare de menos….



Ella era mi mejor amiga de toda la vida, era la que siempre estaba conmigo
cuando estaba triste, siempre tan amorosa y buena😢. El 14 de diciembre del
2016 Dios decidió quitarmela y llevarla con el, donde siempre perteneció al
cielo, ella falleció de un accidente (la atropellaron), y a la semana murió
su hijo mayor de depresión y solamente quedé con su hija menor. Siempre me
puse a pensar mientras la acariciaba que como sería mi vida sin mi chulina,
y definitivamente no podía imaginarlo. Y ahora estoy aquí con un gran vacío
en mi corazón y sólo me queda recordar los hermosos momentos que vivimos.
Les pido por favor que suban la foto de mi gatita en su página, me harían
muy feliz porque ahí podré recordarla por siempre.

Esta web esta dedicada a todas aquellas personas que han perdido a su ser querido, y quieran recordarlo virtualmente… yo perdi a mi pequeña FITO por la enfermedad de la Meningitis con tan solo 1 año y medio…
Esta misma leyenda de la que hablamos no se olvida de aquellos animales que no pudieron, en vida, disfrutar del amor de una persona.
Así, el emotivo relato de nuestra leyenda, prosigue de esta forma…
“De repente en el Puente del Arco Iris, amaneció de forma diferente a los días normales tan llenos de sol; este era un día frío y gris, el día más triste que puedes imaginar. Los recién llegados no sabían que pensar, nunca habían visto un día de este tipo allí. Pero los animales que llevaban más tiempo esperando sus seres queridos sabían perfectamente lo que pasaba y se fueron juntando en el camino que lleva al Puente para mirar.
Esperaron un poco y llegó un animal muy mayor, con la cabeza muy hundida y arrastrando su cola. Los animales que llevaban tiempo allí sabían inmediatamente cual era su historia porque habían visto pasar esto muchas veces. Este animalito fue acercándose lentamente, muy lentamente, era obvio que tenía un gran dolor emocional, aunque no había signos físicos de dolor.
Al contrario de los otros animales que esperaban en el Puente, este animal no había vuelto a la juventud, ni había vuelto a estar lleno de la salud y alegría. Mientras caminaba hacia el Puente, veía como todos los otros animales lo miraban a él. Sabía que este no era su sitio y que cuanto antes pudiera cruzar el Puente, sería feliz. Pero esto no sería así. Cuando se acercó al Puente, apareció un ángel y con cara triste le pidió perdón y le dijo que no podía cruzar. Solamente aquellos animales que estaban acompañados de sus personas queridas podían cruzar el Puente del Arco Iris.
Cuenta la leyenda que cuando los ángeles de cuatro patas (y cualquier otra criatura que hayamos amado) se despiden de nosotros y con un suspiro dejan escapar su último adiós, atraviesan el Puente del Arcoiris. Al otro lado de este puente se encuentran prados y colinas en los que pueden correr, jugar y disfrutar de su inocencia…
Dicen que ahí, al otro lado del Puente del Arcoiris, hay suficiente espacio, comida, agua y sol para que todos ellos se sientan bien. Además, según esta leyenda, todos los que han estado enfermos, han sido mutilados o cruelmente lastimados, ven su salud restaurada y rebosan alegría.
Según esta hermosa leyenda, nuestros amigos se encuentran contentos y satisfechos excepto porque ellos extrañan a alguien especial que dejaron al otro lado del Puente del Arcoiris. Por eso, de pronto, mientras todos corretean y juegan, alguno se detiene y clava su brillante mirada en el horizonte.
Su cuerpo se estremece y con gran emoción se separa de su grupo corriendo campo a través rápidamente. Ellos nos ven en la mitad del puente y van corriendo velozmente a recibirnos. Cuenta la leyenda que entonces, humanos y animales, amigos del alma, nos reunimos y nunca jamás nos separamos.
Sus lengüetazos húmedos bañan nuestro rostro y nuestras manos no pueden más que acariciar a nuestro ángel de cuatro patas, nuestra criatura amada. Entonces, según la leyenda, permanecemos unidos por toda la eternidad a través de una mutua mirada sabia llena de amor y de nobleza.
Esta leyenda llena nuestro corazón de esperanza ante la pérdida de nuestros animales amados. Ella nos ayuda a comprender de manera metafórica que cuando un animal se va de este mundo, permanece en nuestro corazón aunque no podamos disfrutar de su calidez físicamente.